El primer paso: elegir bien al inquilino
Antes de pensar en contratos o pólizas, es esencial seleccionar correctamente al inquilino. Puedes prospectar por tu cuenta o apoyarte en profesionales, pero una vez identificado el candidato ideal, el siguiente paso es blindar tu contrato con mecanismos legales que te respalden en caso de incumplimiento.
Opciones más comunes para proteger tu renta
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Fiador
La forma más tradicional: un tercero respalda al inquilino y responde en caso de incumplimiento.
Problema: para exigir el pago, primero debes demandar al arrendatario y solo después al fiador. Esto retrasa el proceso y genera costos adicionales.
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Fianza
Contratada con una afianzadora, la fianza garantiza el pago de la renta si el inquilino incumple.
- Costo: entre 8.5% y 9% del total de las rentas de un año, más gastos adicionales.
- Requisitos: estrictos y numerosos.
- Limitación: en la mayoría de los casos, debes iniciar un proceso judicial para que la afianzadora pague.
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Juicio de arrendamiento
Es el recurso legal cuando ya hay incumplimiento.
- Requiere: un abogado especializado.
- Duración: puede extenderse años.
- Riesgo: suele ser largo y costoso, convirtiendo la inversión en pérdidas.
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Mediación
Un método alternativo más económico, con costos aproximados desde $4,000.
- Ventajas: acuerdos rápidos con la ayuda de un mediador certificado.
- Duración: se resuelve en pocas sesiones.
- Limitación: es voluntaria; si una de las partes no coopera, no funciona
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Póliza jurídica
La opción más completa para propietarios e inmobiliarias, porque protege antes y después de firmar el contrato:
- Investigación previa del inquilino: solvencia, historial y antecedentes.
- Elaboración del contrato por abogados especializados.
- Defensa legal en caso de incumplimiento.
- Recuperación del inmueble sin costos extra para el arrendador.
Nota importante: no todas las empresas ofrecen el mismo nivel de servicio. Elegir bien es clave para no quedar desprotegido.
Firmar un contrato de arrendamiento no basta para garantizar tranquilidad. Necesitas un respaldo legal sólido que reduzca riesgos y te brinde seguridad.
De todas las alternativas, la póliza jurídica se ha consolidado como la herramienta más práctica y completa para proteger la inversión inmobiliaria en México.