¿Por qué es necesaria una garantía en arrendamiento?
La garantía permite que, si el inquilino incumple, exista una persona adicional que pueda ser legalmente requerida.
Esto fortalece la seguridad jurídica del arrendador y genera confianza en la operación.
Desde una perspectiva legal:
✔ Proporciona un segundo obligado al cumplimiento.
✔ Reduce el riesgo de impago o daños.
✔ Facilita la ejecución del contrato en caso de incumplimiento.
El fiador: la garantía tradicional
El fiador es un tercero que garantiza las obligaciones del arrendatario.
Características principales del fiador
- Su responsabilidad es subsidiaria.
- El arrendador debe primero requerir al inquilino.
- Puede invocar “beneficio de orden” o “de excusión”.
Efectos prácticos del fiador
Aunque útil, su ejecución judicial suele ser lenta, porque no puede exigírsele antes que al arrendatario.
El aval: garantía limitada a títulos de crédito
El aval no es jurídicamente equivalente a un fiador ni a un obligado solidario.
Su función se limita a pagarés, cheques o letras de cambio.
Alcance real
- No garantiza el contrato de arrendamiento.
- No cubre daños, mantenimiento ni entrega del inmueble.
- Solo respalda el documento que avala.
Por ello, usarlo como garantía contractual principal es un error frecuente.
El obligado solidario: responsabilidad directa y conjunta
El obligado solidario responde igual que el arrendatario y desde el primer requerimiento.
Características jurídicas
- Responsabilidad solidaria, no subsidiaria.
- No requiere agotar acciones contra el arrendatario.
- Cubre todas las obligaciones del contrato.
Por ello, es la figura más utilizada en coberturas jurídicas modernas.
Errores comunes en la práctica inmobiliaria
En Previsión Legal hemos detectado fallas recurrentes como:
- Usar las figuras como sinónimos.
- No especificar el alcance de la garantía.
- Confiar solo en avales o testigos.
- Omitir la firma del garante en el contrato.
- Falta de verificación de identidad o solvencia.
- No vincular la garantía con la póliza jurídica.
La precisión jurídica en esta cláusula es determinante para la ejecución del contrato.
Elegir correctamente entre fiador, aval u obligado solidario no es un detalle administrativo: es un componente jurídico que define la eficacia del contrato.
Mientras el fiador tiene responsabilidad subsidiaria y el aval solo aplica en pagarés, el obligado solidario ofrece un respaldo contractual completo y ejecutable.
En Previsión Legal recomendamos estructurar cada garantía conforme al riesgo y tipo de arrendamiento, a fin de contar con una protección jurídicamente válida y efectiva.